Aire de cada uno

No se trata ahora del aliento vital del artista como lo hicieran en su momento Duchamp con Bello Aliento y más directamente Manzoni con sus esculturas neumáticas infladas con su propio aliento de artista; sino de un aliento paradójicamente comunitario pero particularizado, que con el texto apareciendo repetidas veces cuestiona el valor del arte como reconocimiento público de especulación y cultura de la celebridad.

Una aliento que viene a cuestionar el culto a la exclusión generalmente encontrado en los espacios del arte, permitiendo al espectador reconocerse a si mismo, fortaleciendo su identidad al tiempo que permite fortalecer sus vínculos en un espacio que posibilita la inclusión al convertirlo en sujeto situado. Y ser sujeto situado no significa otra cosa que estar conscientes de nosotros mismos, como lo señala Ana Quiroga, “…El ser sujeto situado, el situarse, el situarnos, es entonces intento permanente de comunicación, de apropiación de sentidos, de conocimiento. El situarse es un posicionamiento de quien busca ser consciente de su pasado, interrogar y construir un presente, a la vez que diseñar un futuro”.

Aire de cada uno

Instalación, medidas variables

Materiales: Globos impresos

2014

Más que incidentes: siempre experimentales,

Museo de Arte Contemporáneo del Zulia, Maracaibo.