Algo (Lago) de recuerdo

El agua plantea la noción del “retorno espejado” a través de la aceleración de la visión activa, cuando la imagen especular devuelta nos mira, cuando comprendemos la realidad similarmente contemplativa del otro lado al tiempo que nos invita al acto de nuestra propia contemplación. Bachelard nos dice,

“Pero, ¿quién contempla mejor, el lago o el ojo? El lago, el estanque, el agua dormida nos detiene en su orilla. Dice a la voluntad: “¡no irás más lejos; estas entregada al deber de mirar las cosas lejanas, los más allá! Mientras tu corrías algo aquí ya miraba”. El lago es un gran ojo tranquilo. El lago recoge toda luz y hace un mundo de ella. Gracias a él, ya, el mundo es contemplado, el mundo es representado. También él puede decir: el mundo es mi representación. Cerca del lago comprendemos la vieja teoría fisiológica de la visión activa. En la visión activa, parecería que el ojo proyecta luz, ilumina sus imágenes. Se comprende entonces que el ojo tenga la voluntad de ver sus visiones, que la contemplación sea, también, voluntad.”

El lago es nuestro reflejo, cientos de partículas , miles de ojos lo componen, que son producto de nuestra acción. Al plantearse como recuerdos nos enfrentamos a la disyuntiva entre la posesión y la desaparición.

Algo (LAGO) de recuerdo

Medidas: 3.00 x 1.50 mt aprox.

Técnica mixta

Materiales: papel reflectivo, pins, acetato impreso, pintura de caucho en pared

2004

III Mirada al lago

Centro de Arte Lía Bermúdez, Maracaibo