Arte para coleccionar

La experiencia del arte, el museo, su visión ; el espectador sin visión propia pues ha sido despojado de la posibilidad inicial condenado a compartir con el intermediario.

Un dialogo sobre la experiencia como percepción psicológica y fisiológica. La visión de coleccionista, la visión consumista ; la primera comienza cuando la segunda termina al transformarse la segunda en forma de consumo. La experiencia integral se reduce a la experiencia visual, nuevas relaciones de tiempo y contexto se superponen. El proyecto pretende colocar en situaciones extremas y contradictorias la experiencia del arte como tal. Intentando formular una crítica a la condición museística y la perdida del verdadero valor del arte. Un intento por causar cuestionamientos al dislocar la mirada del espectador y concentrarla sobre ese “ente ubicuo” que en nuestro tiempo se constituye en la traducción o evolución de la antigua vitrina.

El cambio de contexto de la obra de arte dentro de la máxima expresión de nuestra sociedad de consumo : el super-mercado (con sus implicaciones de super-héroe dentro del contexto de la vida cotidiana), el espacio público por excelencia que llega a reemplazar a la plaza de antaño. Sin embargo, uno de los espacios públicos donde todavía se producen relaciones e interacciones urbanas de tipo cotidiano (aunque su futuro también se vislumbra entrópico), el resto del espacio público ha sido reemplazado por los gigantes de la comunicación, información y el movimiento, el mundo del transporte, el telemático y el virtual. Relación paradójica del espacio público/individual. Con este cambio de contexto el proyecto lograría la interacción de público de diferentes contextos, la accesibilidad de la obra de arte a otro tipo de público más allá del público puramente conocedor. Se otorga también la opción en el público conocedor de tener una experiencia visual de la obra (metáfora de la vitrina de museo) y/o una dentro de los limites de lo háptico, para convertirse en parte de la obra al ser observado por otros, y participar en el proceso de consumación del hecho artístico al hacerlo suyo bajo la evidencia de la compra, al tiempo que lo hace desaparecer activando su condición efímera dentro del ámbito público que trasciende a la condición permanente dentro del ámbito individual/privado.

Arte para coleccionar

Instalación, medidas variables en museo y supermercado victoria del centro comercial las américas,

700 cajas, vídeo, afiches, panfletos

lll Salón Pirelli de Jóvenes Artistas

Museo de Arte Contemporáneo de Caracas Sofía Imber

1997