Jardín de niñas

Este pequeño jardín surge de una reflexión anterior sobre la mujer representada por La Novia quien se discurre entre lo femenino y lo masculino.

La negación del placer sexual es una imposición atribuida a la mujer primeramente por la religión, aquí el chocolate implica el placer onanístico masculino en términos duchampianos y el barro, desde la génesis implica la mujer. El barro representa en su aspecto achocolatado la búsqueda del placer reprimido.

La multiplicidad de las blancas y pequeñas poncheras nos remite a la pluralidad y la indistinción entre un grupo de niñas que no han logrado convertirse en novias por la falta de succión.

Jardín de niñas

Medidas variables

Instalación

Materiales: barro líquido, 30 vasijas plásticas, 30 bombas de succión,

tierra, grama, ladrillos

2005

V bienal Internacional Barro de América

Memorial de América Latina, Sau Paulo, Brasil