Trícolor sin título

3 Stacks que conforman el tricolor venezolano se traduce a la economía de recursos y colores a través de los colores patrios presentados en guacales para frutas, nuevos pero vacíos y dispuestos con la misma rigurosidad de proporciones y secuencias utilizadas por Judd pero colocados hacía abajo, de esta manera el efecto formal permanece igual pero se altera la funcionalidad de los guacales al no poder actuar como contenedores sino como simples repisas. Se trunca una función y se improvisa otra, que alude a un país con valores tergiversados, funcionalmente cercenado pero de apariencia similar. Irónicamente se construye un imaginario que incorpora elementos y colores que aluden a complejidades inscritas dentro nuestro entorno político, económico y social, actualmente atiborrado de prácticas que paradójicamente han aumentado la segregación. El color es utilizado como símbolo y expresión emotiva de una identidad particular.

La pieza original debería tener al menos 8 piezas por cada Stack, pero debido a las limitaciones del salón se reestructuró a 4 piezas por cada uno para cumplir con el espacio permitido dentro de las bases.

Tricolor sin título

Instalación

Materiales: 12 huacales amarillos, azules y rojos

150 x 140 x 60cm

2016

68 Salón Arturo Michelena, Galería Braulio Salazar, Valencia.