Venezuela sin título

La propuesta hace una referencia directa a la obra colorista de Donald Judd que se utiliza para evidenciar el desfase, la decadencia y precariedad de la realidad venezolana. Judd en Venezuela se traduce a la economía de recursos y colores a través de los colores patrios presentados en huacales para frutas, nuevos pero vacíos y dispuestos con la misma rigurosidad de proporciones y secuencias ininteligibles de colores utilizadas por Judd que no buscan ni armonías ni caos, sino simplemente lograr la multiplicidad en una unidad que en este caso es el tricolor venezolano. Se intenta constituir un imaginario que incorpora elementos y colores que aluden a complejidades inscritas dentro nuestro entorno político, económico y social, actualmente atiborrado de prácticas que paradójicamente han aumentado la segregación. El color es utilizado como material y acontecimiento para generar espacio como una totalidad a la manera de Judd, pero también como símbolo y expresión emotiva de una identidad particular.

Venezuela sin título hace igualmente referencia a la incapacidad actual de los venezolanos de entender y denominar nuestra propia inhabilidad de reacción ante la situación de vacío constitucional y desabastecimiento generalizado que agobia al país.

Venezuela sin título

Materiales: 140 huacales amarillos, azules y rojos

560 x 120 x 100cm

2016

Color en tres. La Caja 2. Centro Cultural Chacao. Caracas.